Desligar sexualidad y sentimientos no suele ser tarea fácil si la relación se prolonga

Las relaciones sexuales ya no están circunscritas a una relación estable, y mucho menos al matrimonio (si es que algún día lo estuvieron), por lo que unos y otros pueden mantener una vida sexual activa sin necesidad de estar enamorados. Ese es precisamente el ideal que muchos solteros y solteras empedernidos buscan: sexo ocasional sin compromiso ni ataduras sentimentales. En definitiva, un sexo sin complicaciones como una manera de extraer lo mejor de toda relación sentimental: el lado lúdico, el placer, la diversión. Sin discusiones, sin sufrimiento, sin malos rollos. Pero ¿es posible separar los sentimientos del sexo? ¿Se puede mantener una relación sexual con alguien sin caer en implicaciones emocionales? En esto, como en todo, habrá distintas opiniones. ¿Cuál es la tuya?
El libre albedrío... ¿tiene fecha de caducidad?
A la espera de que reflexiones sobre este asunto, los actores Justin Timberlake y Mila Kunis han realizado una entrevista a la revista Elle hablando precisamente de este tema. Y es que este par de estrellas hollywoodienses estrenan la última comedia romántica de la temporada: Friends With Bennefits (Amigos con beneficios). En la línea de Sin Compromiso, protagonizada por la oscarizada Natalie Portman y Ashton Kutcher, dos amigos tendrán que intentar que su relación sexual transcurra sin interferencias emocionales, algo que resultará harto difícil pues mantener a ralla las dos facetas no es tarea fácil. Para Timberlake, que se ha pronunciado sobre este problema, no existe el sexo sin compromiso. Mila, por su parte, se encuentra totalmente de acuerdo porque piensa que, llegados el momento, uno de los miembros de la pareja empezará a involucrarse de una manera no sexual, queriendo ir más allá en la relación.
Ciertamente, el sexo sin amor sí existe. Es ese que se produce entre dos personas que no se conocen de nada y que deciden mantener relaciones. Cuando se trata de dos amigos, o cuando la relación sexual se prolonga en el tiempo, mantener la cabeza fría y limitarse a los asuntos de alcoba sin desear nada más no parece que sea una empresa fácil de conseguir. Cada uno tendrá su propia experiencia, evidentemente. Por otro lado, y si la relación sexual es totalmente satisfactoria ¿qué nos dice que en lo demás no se podrá funcionar? Es posible que llevarse bien en la cama sea el paso previo a un entendimiento más profundo. ¿Tú que piensas?
Guía de trucos sexuales,  el especial dedicado a los secretos que mejor funcionan en todas las camas del mundo. -Cómetelo todo-
Más viejo que el andar, introducir la comida en el sexo es algo que nunca falla. Y es que la conexión sensorial entre el placer sexual y el producido por unas buenas degustaciones de delicias de la cocina es más que total. Antes de lanzaros a convertir vuestros cuerpos en mesas de un buffet libre japonés, pensad que como en todo, la justa medida es la más apropiada.
La excitación mediante la comida es un camino siempre de éxito
El toque sexy se consigue poniendo en juego pequeñas piezas de alimentos que ya de por si nos denoten erotismo y que cuenten con denominación de origen afrodisíaco. Los que nunca fallan, evidentemente, son los sabores dulces, que combinan perfectamente con el acto sexual. Los clásicos son la nata montada, el sirope de chocolate, mermeladas de frutas, etc. A estos deliciosos toppings podemos añadirle las también tradicionales frutas del amor, como son las cerezas, las fresas, frutos exóticos… Entran pegando fuerte en esta “cocina sexual” otros sabores menos convencionales, como pueden ser la crema de cacahuete, miel, dulce de leche, merengues… La cuestión, como todo el rato decimos, es innovar y sorprender al otro comensal. Y claro está, la mejor opción es siempre escoger un producto que sea habitualmente del apetito del otro, ya que no tiene sentido darle a nadie a comer castañas si no se las come ni en la mesa.
Para poner en práctica este festín no apto para diabéticos lo ideal es incorporar una pequeña cantidad del producto con una cuchara en la zona en la que nos gustaría lamer (o que nos lamiera). Podemos preparar nuestros platos sofisticados, por ejemplo, mezclando frutas con algo cremoso o, mejor aún, añadiendo unas gotitas de otro sabor distinto en el lado opuesto del cuerpo. Así, el juego consistiría en empezar un primero de nata en la nuca, pasar a un segundo de salpicón de chocolate en el pezón y acabar con unos postres de… En todo caso, el resultado será orgásmico para ambos. Para el que se pone las botas con la comida, el deleite es doble, y para el que cumple la función de enorme plato, la sensación será única.
-Besa con lengua-
Sí, pero no en la boca, obviamente. Clavar un beso de película (de los que ponen toda la lengua en el asador), en la zona genital, puede encender una verdadera hoguera de pasión. Somos muchos los que hace tiempo que descubrimos las capacidades ultrasensoriales del músculo oral para llegar a los rincones más inhóspitos. Así, hacerla entrar en escena durante las prácticas de sexo oral nos garantizará una actuación memorable: interpretando un suave cosquilleo, o lamiendo con sensualidad la piel.

by: Mildred Reynoso
Ante una felación o cunnilingus, es necesario tomar las precauciones pertinentes



A menudo insistimos en la necesidad de utilizar métodos anticonceptivos cuando mantenemos relaciones sexuales de riesgo y no conocemos el historial sexual de nuestro partenaire. Pero a la vista de los descubrimientos hechos públicos por investigadores de la Universidad de Ohio (EE.UU.) durante la Asociación Americana de Adelantos Científicos (AAAS), tenemos que reincidir con firmeza en el convencimiento de que el preservativo es la única barrera sexual que te protege contra las llamadas Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).





Con pareja o sin ella, la protección es esencial.

Así, la principal causa del cáncer oral en los Estados Unidos (traducido en tumores de garanta y boca) es la infección del Virus del Papiloma Humano (VPH), transmitido mediante la práctica de sexo oral sin protección. De esta formal, el sexo oral se convierte en el primer factor de riesgo, por encima incluso del tabaco. El estudio, tal y como describe El Mundo, muestra que aquellos que lo practican con más de seis personas diferentes tienen ocho vece más posibilidades de desarrollar la enfermedad, en contraposición con los menos promiscuos.



Pese a estos datos tan agoreros, queremos señalar que el sexo per se no es dañimo para nadie, por lo que mejor dejar fuera sentimientos de culpa o reivindicaciones irreales por una vida célibe. Lo que sí puede dañarnos es no darnos cuenta de que el condón debe ir siempre por delante en cualquier relación sexual que no se produzca con una pareja estable. Y ello, tanto en el caso de las mujeres como de los hombres. Esto es, los chicos deben utilizar siempre el preservativo cuando se les vaya a practicar una felación; y las chicas pueden usar el llamado ‘campo de látex‘ como prevención a la hora de realizar un cunnilingus. Por otro lado, también los monógamos deberían realizarse los test convenientes, para descartar posibles ETS antes de lanzarse al sexo sin preservativo y emplear otros métodos.





Condón para ellos, campo de látex para ellas.

Y es que, el asunto es como para estar muy alerta pues durante 1974 y 2007 los casos de cáncer oral derivados del Papiloma Humano se han incrementado un 225%, afectando sobre todo a hombres de raza blanca. Es probable que las infecciones se generalicen entre la población masculina debido a que el uso del preservativo femenino no se contempla como posibilidad, y menos para las relaciones orales. Se calcula que la mitad de la población norteamericana sexualmente activa contraerá este virus si no toman las medidas necesarias. Y es que el sexo oral entraña los mismos riesgos de infección que por vía vaginal o anal. En España se producen alrededor de 4.000 casos de cáncer oral al año.


por Mildred Reynoso
             Algunas de las causas y hechos que conducen a las crisis de pareja



Las crisis de pareja existen. Quienes crean en las relaciones sin crisis viven en una utopía. Incluso, en algunas oportunidades, las crisis son necesarias y productivas para la misma pareja. El tema central pasa por saber llevar la crisis, por escuchar a la pareja y tratar de comprender, entre los dos, lo que motivó a la ‘crisis’ y esforzarse para corregir esa falta afianzando el vínculo que los une.





Crisis de pareja ¿por qué se producen?

Estas ‘crisis de pareja’ pueden tener lugar en distintos momentos de la relación y por diversos motivos. Entre las principales causas y razones que dan lugar a las crisis podemos citar a las siguientes:





Agotamiento de la relación por cansancio: El amor comienza a retroceder ante la rutina y/o problemas diarios y, en lugar de afianzar la relación, la pareja se “deja estar” y consecuentemente la relación se debilita. Hay desinterés de las personas, están desmotivadas en la pareja y prefieren ceder antes que luchar por consolidar la relación.



Tercera persona: La existencia de un tercero en la relación es una de las causales clásicas de las crisis de pareja, tanto exista una infidelidad concreta o no, dado que la relación ya no es la misma. Hay una pérdida de amor y también de confianza que no todas las parejas pueden sortear, constituyendo, en muchos casos, una crisis de ruptura.



Conflicto de intereses: Peleas y discusiones que comienzan por diversas causas como, por ejemplo, distintos puntos de vista laboral, familiar y económicos, entre varios más. Y si estos puntos de vista distintos no pueden encontrarse en un punto de equilibrio la relación se tensa y la crisis está a la orden del día.



Caracteres diferentes: Al principio, las diferencias no cobran protagonismo, de hecho puede ser algo que atraiga mucho de la otra persona. Pero luego puede volverse en contra. Gustos antagónicos, incomprensión por no pensar igual en algunos temas importantes… conflictos, discusiones y posible crisis de pareja.



Diferencias sociales, culturales y educacionales: No compartir ciertos pensamientos o formas de ser pueden ser un gran punto de conflicto en las parejas. Las crisis suelen aparecer cuando no se comparte la misma escala de valores, el estilo de vida e incluso la posición política.



Desenamoramiento: Y si… a veces la llama del amor se va apagando ¿Por qué? Por todo lo que dijimos anteriormente. La rutina, los distintos puntos de vista, la forma de encarar la vida e incluso el menor interés sexual lleva a que la pareja se vaya “desgastando” repercutiendo en la relación y abriendo el paso a una crisis.



Quienes se sientan identificados con alguna de estas causales de crisis, deben saber que no necesariamente las crisis significan romper con la relación. En muchas ocasiones son un momento en el cual las parejas pueden crecer haciendo un justo equilibrio entre las dos personas, generando un gran fortalecimiento.






Por mildred reynoso







Un tipo de orgasmo que no es experimentado por muchas mujeres

El orgasmo es el momento culminante del placer sexual. Es un momento especial de la relación sexual, y un momento que también trae algunas complicaciones en las parejas. ¿Por qué decimos esto? Porque no muchas mujeres pueden conseguir el orgasmo con la penetración, lo cual desconcierta a los hombres y comienzan a generarse inquietudes y ciertas discusiones.
No obstante, hay muchas cosas que aprender en el terreno sexual, y los tipos de orgasmo son una de estas cosas. Y conociendo cuales son los tipos de orgasmos que una mujer puede experimentar, los hombres comprenderán más ‘la mecánica de la mujer’ y juntos podrán gozar de placenteras relaciones sexuales.
Tipos de orgasmo: el orgasmo vaginal
Al respecto, debemos decir que existe el orgasmo clitoridiano y el orgasmo vaginal. En este último nos centraremos en esta ocasión.
No muchas mujeres experimentan el orgasmo vaginal, es decir, un orgasmo que se tiene con la penetración. Y generalmente, cuando consiguen tener este tipo de orgasmo es porque su clítoris está siendo estimulado al mismo tiempo. Así, los orgasmos provocados solamente por la estimulación de la vagina son poco frecuentes.
Dicho de otra forma, un elevado porcentaje de mujeres no consigue tener un orgasmo con la penetración. Esto es algo que a muchos hombres les puede parecer extraño, e incluso que desconociendo esta información le puede alimentar algunos ‘problemas’ dado que muchos no comprenden cómo una mujer no puede tener placer con la penetración. Y permitirnos decir que esto es algo muy normal.
Consecuentemente, es sano para la pareja conocer cómo disfruta la mujer y que ambos brinden a la otra persona lo más placentero para que cada uno llegue al orgasmo. En este sentido, los hombres, en vez de preguntar por qué una mujer no llega al orgasmo con la penetración, deben conocer si la mujer experimenta orgasmos vaginales u orgasmos clitorianos.
Si experimenta orgasmos vaginales, la penetración, sumada con algunos juegos previos, harán del acto sexual algo maravilloso. Caso contrario, si la mujer no llega a tener orgasmos con la penetración, estará en vosotros estimularla de otra forma, más precisamente, estimular el clítoris, el órgano femenino de placer sexual.
Por ello, es importante que las parejas hablen y comuniquen lo que sienten y lo que les gustaría sentir. Así, la pareja se afianzará y podrá disfrutar de mucho placer.

Mildred Reynoso
Un sexo virtual con conversaciones eróticas, gemidos y ruidos sexuales que dan rienda suelta a las fantasías más hot
Por negocio, placer o por las circunstancias actuales de las parejas, el sexo telefónico inunda las líneas telefónicas. Muchas personas le dan su visto bueno a este sexo virtual y alimentan sus fantasías sexuales con conversaciones eróticas, ya sea entre dos o más personas.
Generalmente, quienes practican o han practicado alguna vez el sexo telefónico acompañan las charlas con la masturbación.
Sexo telefónico
Quienes lo realizan por negocio, ya cuentan con una buena práctica del mismo y aseguran que la imaginación es lo más importante. Al no verse los cuerpos ni la cara ni el lugar donde se está, la imaginación puede volar libremente y crear los deseos más hot.
De esta forma, aunque se esté en la habitación de la casa, uno puedo creer e incluso sentir que está experimentando una relación sexual en un avión, en el mar, con vestimentas eróticas o todo lo que desee. Acompañando la imaginación, los ruidos en el sexo telefónico otorgan un condimento especial que pueden culminar con todo: gemidos, golpes representando un látigo, palmadas… no hay límites en este sentido.
Y precisamente el hecho de que no existan limites hacen que el sexo telefónico sea como una ‘vía de escape’ para muchas personas que reprimen sus fantasías sexuales. Esto se relaciona con que aún hoy en día muchas parejas o personas tienen tabúes sobre el sexo, pero se animan a canalizar esos silencios por medio del sexo telefónico, entre otras formas.
¿Por qué sucede esto? Porque en el sexo telefónico las personas no se conocen ni se ven las caras, salvo que quienes practiquen este sexo sean parejas, pero aquí ya es diferente. Entonces, en este contexto anónimo, muchos se animan a dar rienda suelta a sus fantasías.

Condimentos del sexo telefónico

El sexo telefónico dispone de varios condimentos o armas, y es asombroso cómo por medio de este sexo las personas se excitan y entran en estados sexuales muy buenos. Algunos de los condimentos son: narraciones eróticas, anécdotas sexuales, órdenes sexuales, jadeos, gemidos, azotes, ruidos sexuales… aspectos que suben la temperatura a todas las personas.

La imaginación, lo más importante

Como hemos mencionado anteriormente, la imaginación es esencial en este tipo de sexo. Es más, ésta representa un gran poder dentro del erotismo, y da lugar a que los deseos se potencien. Muy diferente es esto en la pornografía cuando se ven a los cuerpos de las otras personas. Aquí no es así, la imaginación es la que crea al cuerpo de la otra persona y lo hace con alicientes muy eróticos que otorgan un placer diferente al sexo.
¿Qué nos dicen del sexo telefónico?
Están juntas en algunos momentos, la pasan bien, tienen sexo pero nada más allá de eso. Se llaman de vez en cuando, quedan para salir de fiesta y luego cada uno vuelve a su vida. No existe la fidelidad porque simplemente no existe la pareja, ni tampoco existen los reclamos ni las ‘escenas’.

¿Relación liberal o relación formal?
Esto último es precisamente algo que genera mucho conflicto en algunas personas que se ven envueltas en una relación liberal. Al principio puede ser que esté todo bien, las dos personas disfruten e incluso se sientan felices y orgullosas de llevar una relación libre. Pero luego, a medida que va pasando el tiempo, es inevitable que alguno de los dos comience a experimentar cosas: desde querer avanzar en la relación, sentir celos, impotencia por no poder reclamar más atención e incluso se pueden sentir usados sexualmente.
“¿Cómo es? ¿Me llamas sólo para tener sexo?”… aquí ya se evidencia que alguno de los dos no está cómodo en una relación liberal.
Y es que este tipo de relación no es para cualquiera. Imagínense que están con una relación de estas y se enteran que ‘su pareja’ tuvo relaciones sexuales con otra/o ¿Cómo se sentirán? Quizás algunos no tengan problemas, a otros les atraiga e incluso alimenten fantasías sexuales, pero a muchos otros no les va a gustar nada.

Ventajas y desventajas de las relaciones liberales

Entre las ventajas podemos mencionar que las personas siguen conservando la libertad. No están atados a nada ni a nadie y no deben rendir cuenta de sus actos. Pueden seguir saliendo con amigos y yendo a fiestas, y sólo concretando encuentros con la ‘pareja liberal’ cuando os apetezca.
Entre las desventajas encontramos a una relación vacía, una relación más sexual que otra cosa. Las personas pueden experimentar sensaciones y sentimientos muy feos producto de la misma: celos, baja autoestima y sentirse usadas, entre otras sensaciones.
Pareciera que las ventajas de una relación liberal son muy atractivas, pero sinceramente sólo lo son al principio. Luego, todo se vuelve en contra. Claro que dependerá de cada persona y lo que se quiera para un determinado momento de la vida. Si la quieran pasar bien y sin compromisos, adelante, pero cuando vean que no aguantan más la idea de que la otra persona comparte la cama con otras, no digan que no les avisamos de los peligros de las relaciones liberales.
En mi opinión personal, que soy más ‘chapada a la antigua’, estoy en contra de las relaciones liberales. Yo no podría mantener una relación de este tipo, ¿y vosotros? ¿están a favor o en contra de las relaciones liberales?

Mildred Reynoso